El poder de la especialización en Hostelería

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La especialización en Hostelería es motor de excelencia, de crecimiento y de sostenibilidad. En una condición necesaria para atraer talento cualificado y más aún para retenerlo. 

De hecho, entre los drivers del engagement encontramos cinco que son decisivos en el sector. Tal y como señala un estudio reciente de Gallup: el propósito, el bienestar, la potenciación de las fortalezas, el aumento de la comunicación interna y, por supuesto, el desarrollo personal y profesional. 

La formación y desarrollo especializados forman parte de la misma estrategia en gestión de talento, aquella que trata de aumentar el rendimiento no solo individual, sino grupal, de la organización hostelera. 

Hacia la profesionalización del sector

El desarrollo personal (o la oportunidad de desarrollo personal) a través de la especialización en Hostelería es, hoy en día, un factor más importante incluso que el salario a la hora de disminuir las tasas de rotación en el sector. Y, claro está, de mejorar la calidad del servicio y con este, la satisfacción del cliente y la productividad o el ticket medio.

Porque la especialización en Hostelería:

  1. Genera satisfacción/motivación en el puesto de trabajo.
  2. Genera empleabilidad en el sector.
  3. Genera diferenciación respecto a la competencia.

¿Por qué razón? ¿Qué hace que la especialización en Hostelería sea motor de cambio? Las respuestas son sencillas, aunque no siempre evidentes.

  1. Porque a todos nos gusta hacer aquello que se nos da mejor. Aquello para lo que nos sentimos más preparados y en lo que podemos alcanzar mejores resultados y reconocimiento. Aquello en lo que queremos seguir creciendo y que nos procura mayor capacidad de resiliencia.
  2. Porque cada esfuerzo invertido en desarrollar la carrera de un profesional es un esfuerzo invertido en el capital humano del sector, aunque exista cierta rotación (inevitable) de talentos. La profesionalización de la Hostelería era, hasta hace bien poco, una asignatura pendiente.
  3. Porque la clientela quiere ir a ese local en el que ponen el mejor café, a ese otro en el que se comen las mejores tortillas, etc. La especialización es atractiva para el público, también para los y las profesionales que desarrollan su vocación en este ámbito profesional.

No en vano, en los últimos años hemos asistido a la proliferación de restaurantes monoproductos, que han supuesto el desarrollo de iniciativas tan peculiares como exitosas.

La Hostelería: una comunidad orientada al aprendizaje

En este sentido, Virginio Gallardo explicaba hace poco en un Desayuno de Canal CEO que acelerar ese aprendizaje requería de un nuevo modelo de organización redárquica. Es decir, aquella que “trabaja en red para innovar y en comunidades para aprender” explicaba el experto en gestión y transformación de empresas. 

De hecho, las características fundamentales de esa organización redárquica en pro de la especialización en Hostelería son: 

– El mapeo de habilidades. 

– El aprendizaje social en el flujo de trabajo. 

– El aprendizaje guiado o formación. 

– La creación de entornos de aprendizaje y principios psicológicos que aceleren ese desarrollo formativo e innovador.  

Esto último no significa brindar un programa estacional de cursos estandarizados, sino emprender el verdadero camino hacia el crecimiento profesional. Aquel que parte de la escucha activa y la conversación, y que desarrolla un mapa de habilidades en función de las virtudes personales de cada profesional. “¿Qué es lo que a la gente le gusta en su puesto de trabajo? Primero, el desarrollo”, señalaba Gallardo durante el HR Show celebrado por BDI hace unos meses.

Especialización desde los primeros pasos

De hecho, instituciones como el MOM Culinary Institute apuestan por esa especialización en Hostelería desde las etapas más tempranas de formación. En este caso, el MOM brinda itinerarios específicos para la gestión económica y control de costes, la organización de eventos y protocolo, o la expresión corporal y técnicas de comunicación en sala.

No es la única entidad. También la Fundación Cruz Campo apuesta por la formación especializada en campos muy diversos de la Hostelería, Y combina esta con la práctica real en cocina o en sala. El objetivo: aprender haciendo en un entorno realista, que además otorgue a los talentos una perspectiva fidedigna de sus expectativas. 

Muchas otras organizaciones volcadas en la formación de talentos para el sector en España apuestan hoy en día por la formación especializada en Hostelería. Una especialización que ha de continuar en el centro de trabajo, impulsada por los líderes de las empresas del sector.

Y es que, como señala el chef Juan Pozuelo, “el secreto de un buen restaurante reside en la profesionalidad y la especialización”. 

 

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