Diez claves para ahorrar energía en tu negocio

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Ahorrar energía en tu negocio puede ser decisivo para el futuro de la actividad. El de la hostelería y restauración ha sido un sector especialmente vapuleado por la inflación. A la escalada de precios en materias primas se ha unido una histórica subida de la tarifa eléctrica y del gas. Y esta ha sido inasumible para muchos pequeños negocios.

Cierto es que los precios, en este sentido, se han relajado. Sin embargo, si algo hemos aprendido es que todo puede pasar. La factura energética puede volver a dispararse. Así que, mejor actual con cautela, sabiendo cómo ahorrar energía en tu negocio de antemano. Te decimos cómo.

Lo que más gasta en un restaurante

Lo primero que debemos hacer, para ahorrar energía en cualquier negocio, es identificar qué actividad produce el mayor gasto energético en el local.

Por ejemplo, los equipos de cocina eléctricos, como el lavavajillas, los extractores o las cámaras frigoríficas, pueden suponer incluso el 30 % del consumo total en un restaurante. A esto habría que sumar el consumo de equipos que funcionan con gas, como planchas o fogones. Todo ello hace que la cocina sea responsable de dos tercios del gasto de la actividad diaria en nuestro local.

Fuera de la cocina, la climatización o los sistemas para el confort térmico son el elemento que provoca el mayor gasto, alrededor de un 20 % del total. Por eso, es importante invertir en soluciones de aislamiento térmico. Especialmente aquellas destinadas a reducir los picos que se producen en pleno verano y pleno invierno. La iluminación rondaría el 10 % de los consumos.

Las claves para disminuir tu factura 

  1. Revisa la potencia contratada y adecúala a tus necesidades. Suele ser habitual estar haciendo frente a un gasto innecesario por haber contratado más potencia de la óptima. Este tipo de solución solo requiere la inversión de tiempo. Sin embargo, supone un importante ahorro directo en un gasto fijo mensual.
  1. Cambia de compañía. Analiza las tarifas de suministro eléctrico y de gas de otras compañías distribuidoras. Algunas lanzan periódicamente ofertas por la contratación de tarifas concretas que pueden suponer un importante ahorro económico.  
  1. Emplea condensadores en tu instalación. Estos adecuan el suministro energético a la demanda de tu actividad, evitando penalizaciones por el uso excesivo de energía reactiva. 
  1. Apuesta por sistemas de climatización eficientes. Las bombas de calor, por ejemplo, se han puesto de moda por el gran retorno de la inversión que se obtiene. Y es que, aunque puedan tratarse de instalaciones algo más caras en un principio, ofrecen un alto grado de ahorro a medio plazo. 
  1. Aísla tu local de manera eficiente. Ventanas, fachadas y cubiertas, puertas… Apuesta por la renovación de todos aquellos elementos que no presenten índices de eficiencia energética adecuados. Elimina toda brecha que pueda suponer la filtración de aire, humedades, etc. También por elementos que protejan tus instalaciones del sol, para minimizar el consumo en climatización durante el verano. 
  1. Invertir en cámaras frigoríficas de última generación. Es decir, de escaso consumo energético, programables y, en el caso de las destinadas a bebidas, capaces de enfriar el género en apenas un par de horas. Debes fijarte en que la certificación energética sea A+++. Haz lo mismo con el resto de aparatos, especialmente si son para uso industrial, pues su consumo es mayor, como hornos o grupos de lavandería.
  1. La iluminación, siempre LED. Y no solo eso, también inteligente. Con detectores de presencia, control de la intensidad, regulación de la temperatura, apagado automático de seguridad, etc.
  1. Apuesta por las renovables. Instala en tus instalaciones equipos para el autoconsumo. Por ejemplo, a través de sistemas fotovoltaicos en la cubierta o sumándote a una solución comunitaria, junto a los vecinos con quienes compartes finca. Las calderas de biomasa son otra solución eficiente. 
  1. Pásate a los contadores inteligentes. Estos ofrecen una medición y análisis de tus consumos diarios. También de los equipos menos eficientes y de las horas del día más complicadas. Con estos datos en la mano, te resultará más sencillo tomar decisiones al respecto.
  1. Apuesta por una cultura de empresa eficiente. Que minimizar el consumo de energía esté presente en todas tus decisiones. Desde la instalación de ascensores a sistemas de bombeo o riego en los jardines.

Según datos de la patronal Hostelería de España, solo el coste medio de la electricidad en un local de restauración puede alcanzar entre los 300 y 1.500 euros al mes. Merece la pena invertir en soluciones que den respuesta a cómo ahorrar energía en tu negocio.


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