Cuidar al empleado como al cliente 

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Si cuidas de los pequeños detalles para enamorar a tus comensales, ¿por qué no haces lo mismo para fidelizar y motivar a tu plantilla? 

Como dicen los expertos del sector, aquellos involucrados en la capacitación de equipos de alto rendimiento, para fascinar a la clientela primero hay que fascinar a los empleados y empleadas que han de tratar con ella.

Pero ¿cómo?, ¿de qué forma puede un establecimiento incrementar el bienestar de su plantilla? Tal y como aprendimos en el primer Think Tank sobre onboarding y fidelización de personal en hostelería, los pequeños gestos importan, y mucho.

  1. Espacios amables, también para los empleados

A veces, nos encontramos que la trastienda de locales eminentemente acogedores y bellos es un auténtico desastre. Que los baños son penosos, que las taquillas para dejar enseres personales brillan por su ausencia o que el vestuario hace las veces de despensa o, peor aún, de cuarto de la basura.

¿Con qué motivación puede salir a la sala alguien que se cambia de ropa haciendo malabarismos frente al cubo de la fregona? Si nos paramos a pensarlo mínimamente, hallamos la respuesta.

  1. Ellos y ellas sí comen

Se trata de otro pequeño detalle que pasamos por alto: las necesidades alimenticias del personal. 

Puede sonar un poco brusco, pero disponer de un salón restaurante elegante e inmenso y que la plantilla tenga que comer de pie en un pasillo resulta, cuanto menos, desalentador. O como diría alguno, muy rancio.

Habilitar zonas confortables en las que puedan comer los trabajadores y trabajadoras es esencial. Con un menú propio y saludable, a poder ser. Porque ofrecer tan solo bocadillos al personal y que este después deba recitar las bondades de un menú degustación exquisito a la clientela…, podría resultar incluso ofensivo.

  1. Imprescindibles para la vida social, pero precarios

El sector de la hostería es el eje vertebrador en la vida social de muchas personas. Sin embargo, las palabras precariedad o servidumbre resuenan con fuerza en sus establecimientos. Quizás no falten camareros, sino buenas propuestas y condiciones de trabajo justas.

Nino Redruello, del Grupo La Ancha, es uno de los profesionales que más cree en la necesidad de tratar a los profesionales de la misma forma que querrías que ellos hiciesen con la clientela. 

De hecho, en sus establecimientos, los materiales, calidades y diseño de las zonas para empleados son iguales que las dedicadas a los clientes. Y también dispone de un menú saludable para que sus talentos puedan comer bien cuando lo necesiten.

No hay bienestar sin respeto

Hablar de bienestar en hostelería es normalmente hablar de mayores necesidades de conciliación, flexibilidad, diversidad… Pero los establecimientos del sector deben, además, adoptar pequeñas medidas que aumenten la calidad de vida de sus trabajadores y trabajadoras en el lugar de trabajo. ¿Cómo? Ofreciendo espacios saludables y confortables. 

Porque un equipo comprometido (y de paso, estable) es imprescindible para brindar un excelente servicio. Y para ello es necesario cultivar un ambiente laboral positivo y sano. En este empeño, el espacio físico juega un papel fundamental. 

La restauración, junto al comercio, se sitúan a la cabeza del ranking nacional de bajas laborales en los últimos años. Quizás sea hora de revertir los datos.

 

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